Con esta foto leemos en Las Ultimas Noticias de hoy acerca del ministro Sergio Espejo:Luego se fue caminando por calle Moneda mientras los transeúntes, sorpresivamente lo abrazaban, le dedicaban frases como “¡Fuerza!” o “Vamos a salir adelante” y hasta lo aplaudían.
¿Qué significa todo esto?
Para mí indica que el pueblo, por mucho que piensen los políticos lo contrario, no tiene ni un pelo de tonto.
Ellos saben que el sueldo de los políticos es, en muchos casos más bajo que el de ellos, pero su título conlleva que, una cosa es el sueldo y otra lo que se llevan al banco todos los meses.
Esta ambivalencia, por no llamarla de otra manera, está provocando una, no muy buena imagen, que el pueblo proyecta sobre sus políticos.
El pueblo cada vez más rechaza la palabra POLITICOS y cada vez se lo están dejando ver más y más, por mucho que ellos no lo quieran ver adoptando la postura del avestruz.
Ssi ellos ponen de chivo expiatorio a alguien, el pueblo va a simpatizar con el chivo, como es el caso del ministro Espejo.
Desengañémonos, para el pueblo que sufre los desaguisados del Trans-Santiago, la culpa la tienen los políticos; al pueblo no les importa el partido al que pertenezcan puesto que lo que se llevan semanalmente a la casa es el resultado de las meteduras de pata de ellos y esto es lo que marca la diferencia y establece la barrera.
¡Ya ni siquiera pueden llegar a la casa!
De pronto aparece una cara, nueva, al que los políticos colocan para que el pueblo golpee por los errores cometidos, que ellos, TODOS, han llevado a cabo anteponiendo los intereser personales, (la cuenta bancaria principalmente) a lo que tenían que hacer, supuestamente la defensa de los intereses de los que graciosamente les pusieron en el privilegiado lugar que ocupan.
Es decir que si cobran por algo que no hacen, están …
¡Exacto!
¿A quién?
Al pueblo
Ahora se da la vuelta a la tortilla y como el pueblo no es tonto ocurre la noticia que estamos viendo.
¿Qué va a pasar ahora?
Miremos la bolita de cristal y esta nos dice dos cosas.
Si el ministro Espejo no tiene posibilidades de solucionar el problema, la oposición tiene que suavizar un poco la presión con objeto de hacer que esta siga haciendo sufrir las consecuencias al actual gobierno por los “abusos” del Trans-Santiago.
Pero si es el caso contrario, es decir, si la oposición ve que el ministro va por buen camino y tiene posibilidades de enderezar el entuerto, entonces hay que minar su gestión, puesto que ESTE GOBIERNO se alzaría con un enorme éxito, al poder sacar adelante una herencia macabra.
Lo que es peor, el ministro Sergio Espejo se alzaría como el nuevo LIBERTADOR (y no lo digo a la ligera) acreedor del premio máximo por entregar al pueblo su “sueño imposible”.
¡Adelante MINISTRO, siga siendo el espejo de los políticos!
¡Que lata que tenga apellido sefardita y no diaguita!



