martes, enero 16, 2007

EL FIN DE LA MALDICIÓN DE ADÁN


Cuando en el Jardín del Edén, el hombre comió de la fruta prohibida, Dios le maldijo diciendo:

Génesis 3:16 - 19 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti.
Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, no comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo; en el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado.


Bien, pues según el New York Times, la parte esa de “y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti”, está llegando a su fin.
Esta parte estaba muy bien para los recién expulsados del Paraíso, pues ¿dónde iban a ir en un mundo poblado por fieras?
El fuerte era el dueño y por varios milenios el sexo débil tuvo que ampararse bajo la protección del fuerte y la maldición siguió su curso.
Las fieras fueron dominadas y ya no era tan necesario defenderse de ellas y entonces el hombre se convirtió en cazador; ahora era él el que salía tras ellas.
Luego esto se convirtió en aburrido y para demostrar más su fortaleza se las arregló para pelearse con el vecino más próximo.
Y así sucesivamente hasta llegar a nuestros días.
Las guerras van siendo cada vez menos frecuentes pero sí tenemos otros tipos de enfrentamientos dónde se puede demostrar la fortaleza del sexo fuerte y estos van desde la delincuencia hasta los deportes.
Pero aquella maldición que dio origen a lo que en el futuro las sociedades llamarían matrimonio o unión de un hombre y una mujer para formar una familia como interpretación socio – religiosa de aquella maldición, parece que está llegando a su fin.
Según el NY Times, el Buró del Censo arroja las siguientes cifras:


Mujeres americanas casadas viviendo con sus esposos
1950 1960 1970 1980 1990 2000 2005
65% 65% 60% 56% 53% 51% 49%



Lo más interesante del artículo es que este es el resultado de todas las principales étnias del país. Pero cuando entramos en el detalle de la misma encontramos estos porcentajes:


Negros Hispanos Blancos Asiáticos
30% 49% 55% 60%



Digno de meditar ¿no?

Lo que sí les puedo asegurar es que la segunda parte de la maldición sigue vigente y para que no se nos olvide, siempre tendremos a la primera parte para recordárnoslo.