sábado, diciembre 30, 2006

MURIÓ CANAVISIÓN


El proyecto de la Prisión de Valdivia dejó de existir gracias a la burocracia
Es increíble la fuerza de la insensibilidad, de la prepotencia y la incultura.
No me cabe la menor duda que este proyecto llevado a cabo por los reos de la cárcel del Valdivia, debería tener grandes problemas para los administradores de la institución.
Pero por otro lado, si la mayor parte de la delincuencia del país es la consecuencia de la sociedad que estamos creando, el gobierno debe ser capaz de distinguir y fomentar aquellos brotes de esperanza que pueden mejorarla.
Lea la noticia en http://www.lun.cl/modulos/catalogo/paginas/2006/12/30/LUCPRDI02LU3012.htm

viernes, diciembre 29, 2006

Problemas con antivirus McAfee


No cabe la menor duda que los virus son una maldición para los que navegamos por Internet.
Yo lo hacía con un antivirus gratis hecho por la compañía Grisoft, pero como todas las cosas buenas de la vida, desistieron en seguir soportando esta modalidad.
En vistas de ello hice un estudio de mercado y mi atención se fijó en McAfee.
Me ofrecían una licencia de hogar con una red de tres computadores, que es exactamente lo que yo tengo, al precio de $60US.
Me pareció sumamente razonable y lo compré.
Bueno, ahí comenzaron mis problemas, me descompuso la red y ya no podía imprimir en las impresoras compartidas.
Ante tantos problemas, traté de llamar al servicio, que, por general estas firmas grandes otorgan en la mayoría de los casos uno excelente, pero hasta ahí llegué.
La compañía no responde y la oficina de Santiago, no tenía la menor idea.
Por fin di con un foro llamado forums.mcafeehelp.com; el desconocimiento es tal que no podía creer las ayudas que me daban.
Luego me enteré que la oficina se ha movido a la India y prácticamente no tiene servicio y todos los nuevos productos que han sacado para el 2007 tienen problemas.
En verdad merece la pena pagar por un buen anti-virus, les va a quitar muchos dolores de cabeza, pero quiero reportar este caso por si alguien de la comunidad está pensando en adquirir uno, tenga mucho cuidado con McAfee.

lunes, diciembre 25, 2006

LA RELIGIÓN EN EL MARCO DE LA SOCIEDAD CHILENA

Estas Navidades de 2006 hemos podido ver en la prensa y la televisión, los esfuerzos que se han hecho en Chile para tratar de entender y hacer retornar la fiesta de la Navidad a un lugar más hogareño y religioso. Entender que se celebra el nacimiento de Jesús y no la apertura una nueva tienda en el Mall o la llegada de una nueva película o consola de juegos.

Meditando sobre esto, me tomo la libertad de pensar sobre la religión y el porqué de sus vaivenes de la mano con la sociedad, en este caso la chilena.

No cabe la menor duda que este tema no deja de ser un tanto peliagudo puesto que trataré de enfocar un tema visceral sobre un entramado candente.

Bajo mi punto de vista, solamente existe una religión cristiana, es decir el Cristianismo o la religión creada por Cristo, la cual se encuentra explicada bajo una aplastante simplicidad en los cuatro evangelios encontrados en el Nuevo Testamento.

Si bajo este, mi punto de vista, consideramos que más del 90% del país se considera cristiano, me veo obligado a centrarme en el Cristianismo para que, una vez analizado, lo pueda situar sobre el entramado social chileno.

Edward Gibbon en el capítulo XV de El Decline y Caída del Imperio Romano hace una descripción de su investigación acerca de los orígenes del Cristianismo sumamente imparcial, dejando las vísceras a un lado y poniéndose su traje de historiador. Gibbon, en su búsqueda de Dios, es anglicano, luego católico y finalmente calvinista, no tiene el menor pudor en seguir la técnica de un ministro luterano de origen judío, J. L. Mosheim, capaz de separar el dogma de la historia y, con esta, escribe su obra aún considerada como uno de los principales libros de historia en Inglaterra. Si pueden léanlo, les va a ayudar a entender la historia de la Iglesia.

TAREA

El desconocimiento de la historia del Cristianismo hace difícil ver la forma de cómo la religión se convierte en regla social que, en algunos casos, pierde su religiosidad, pasando a ser un conjunto de exteriorizaciones banales. Por esto, antes de adentrarnos en el tema, creo es necesario meditar sobre la historia del Cristianismo bajo las siguientes etapas de la historia:

  1. El Cristianismo a la muerte de Cristo como una secta del judaísmo (Mesianismo)
  2. La primera Iglesia en Jerusalén
  3. La primera Iglesia de los Gentiles (Epístolas de S. Pablo)
  4. La Iglesia de Roma
  5. La Iglesia en España en 1492
  6. Los Sefarditas
  7. Control del Imperio Español bajo la Religión
  8. El sincretismo del catolicismo con las religiones nativas de América.
  9. El Rey Jorge de Inglaterra
  10. El Problema de la Biblia en Inglaterra
  11. El Mayflower
  12. La creación de un país, USA, bajo bases bíblicas.
  13. El “Bible belt” americano y su misión de evangelización mundial. (… todo el que no quiera ser demócrata ¡lo haremos demócrata!)
Aparte de toda esta meditación también tenemos que hacer otras tareas paralelas:

Historia de la Biblia

Conocer las diferencias existentes entre:
I. El Antiguo Testamento
II. Los Cuatro Evangelios (la palabra de Cristo)
III. Las epístolas y otros escritos del Nuevo Testamento (la palabra de los apóstoles)

  • ¿Qué es el canon?
Finalmente hay que mirar hacia aquellos grupos cristianos liderados por un ser humano que son portadores del mensaje de Cristo.

A todos estos grupos hay que tenerlos mucho respeto y no hay que permitir el enfrentamiento puesto que tenemos que aceptar, junto con el amor de Cristo, la diversidad y forma de pensar de los demás.

Particularmente pienso que “no juzguéis y no seréis juzgados” es la única humilde manera que tenemos los Cristianos para dejar que Cristo construya Su Iglesia.

Me siento obligado a agregar estos dos últimos párrafos ya que el enfrentamiento del desacuerdo entre ellos, es la causante de la mayor parte de los enfrentamientos entre los grupos religiosos.

Por otro lado cuando vemos en las noticias la participación conjunta de los líderes de los diferentes grupos religiosos, nos expresa la aquiescencia de esos líderes a esos dos párrafos.


DEFINICIÓN DE CRISTIANISMO

Con objeto de poder centrar el tema de nuestra conversación deberemos definir los puntos clave sobre los que se fundan las creencias cristianas.

La Biblia es aceptada por todos los Cristianos como la palabra de Dios y la base de las creencias cristianas. Algunos grupos podrán tener unos libros más que otros dentro de su canon, pero todos tienen los libros sobre los que voy a sacar algunas escrituras.

Pretendo, a continuación, dar las que, a mi modo de ver, son escrituras clave y deberían ser aceptadas por todos los Cristianos. Por supuesto que luego cada grupo podrá agregar otras, mas, sin embargo, no podrá eliminar ninguna.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (S. Juan 3:16)

Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. (S. Mateo 26:28)

Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (S. Juan 6:51)

"Pedro levántate y ponte en pie; porque te he aparecido con el fin de designarte como ministro y testigo, no sólo de las cosas que has visto, sino también de aquellas en que me apareceré a ti; librándote del pueblo judío y de los gentiles, a los cuales yo te envío, para que abras sus ojos a fin de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe en mí, el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados." (Hechos 26:16 – 18. Cristo habla a S. Pablo)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. (S. Juan 14:6)

Y decía á todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. (S. Lucas 9:23)

Lo que transcribimos son palabras de Cristo, las que, resumiendo (esta es mi versión parti-cular) dicen:

Tanto Dios amó al mundo (Su creación), que envió a Su Hijo unigénito a morir en la cruz por los pecados del mundo.

Todo aquel que escuchando las palabras de Cristo crea en Él y en la misión que vino a cumplir, tendrá la salvación y esta salvación no es solamente para los judíos sino también para los gentiles, es decir para todo el mundo.

Y la forma que tenemos que demostrar nuestra fe y, con ella, lograr llegar a Dios es: siguiendo a Cristo.

Por supuesto, luego cada grupo podrá entrar a definir que significa creer en Él, lo que significa escuchar Sus palabras, qué es la Salvación, cuál es la forma de seguir a Cristo, etc.

RELIGIÓN
Tal como nos indica su etimología, la palabra define la dinámica que brota en el ser creado, de desear el reencuentro con su creador.

Es la esencia del sacramento. Tiene un ministro y un sujeto: el ser creado; y un deseo: el anhelo de unirse a su Creador. Y digo que es la esencia, puesto que el sujeto cumple las dos funciones, no necesita de nadie que le ministre en su deseo.

Pero sobre todo, lo más importante, es que la unión de estos elementos, trae consigo una dinámica que lleva al individuo hacia su Creador.

Dependiendo de cómo el sujeto quiera enfocar el camino hacia su creador, será llamado con el denominativo de su congregación.

En mi experiencia de vida he visto cómo Dios trabaja con todos los grupos, puesto que Él lo hace con el individuo sin importarle el grupo, denominación o congregación a que pertenezca.

El compromiso religioso es individual y la religiosidad del grupo es el resultado de la sumatoria de las religiosidades de los individuos que lo componen.

La religiosidad no es visible pues pertenece al espíritu del individuo, por eso los grupos, para ser vistos y reconocidos deben exteriorizarlas con actos de religiosidad que sean visibles a la sociedad. Generalmente estas exteriorizaciones están dirigidas al alma, a los sentimientos.

Las manifestaciones de religiosidad dan la visibilidad del grupo y de esta manera el grupo se identifica con la sociedad y viceversa.

Desgraciadamente, en la mayor parte de los casos, este compromiso religioso individual acabe perdiéndose en la dinámica del grupo.

EL CRISTIANISMO EN LA CONQUISTA

El conquistador, originario de la península Ibérica, no tenía mucho interés en propagar una fe Cristiana que, en muchas ocasiones, no compartía, pues la única que traía consigo era la del beneficio personal. Sin embargo, organizados bajo un esquema gobernado principalmente por la religión y utilizando la Inquisición como arma, la evangelización de los pueblos conquistados formaba parte del mensaje oficial.

El conquistador tomaba ahora la espada por el filo para subyugar al conquistado. Este no tenía más remedio que acceder para no ser sentado en incómodas sillas.

Las conquistas ahora se convertían en números de conversos por diócesis.

Esto trajo la aceptación del sincretismo por parte del clero que, con el tiempo, se convirtió en parte de las liturgias locales.

El sincretismo como fe y aculturación
También se puede denominar sincretismo a una fe que combina elementos de dos creencias religiosas distintas.
A veces el sincretismo ocurre como parte de un proceso de
aculturación, cuando un pueblo dominado trata de adaptarse a la cultura colonial.
un ejemplo claro con relación a la religión, es el baile de la tirana respectivamente en Arica (Chile).
(Wikipedia)

Agrego la definición que el diccionario da a la palabra sincretismo, pues muchas veces es tomada a la ligera y, a mi modo de ver, ésta generalmente llega a coartar o diluir el valor original del mensaje religioso.

Personalmente he visto en un pueblecito cercano a San Miguel de Allende, en México, la ce-lebración de la Pascua por parte de los habitantes de la zona, de pura raza indígena, en la que después de la celebración del culto regular católico de los fieles, todos los que no pertenecían a la comunidad incluyendo al párroco, tenían que salir de la iglesia para permitir que los indígenas levantaran a sus propios dioses y celebraran su culto en el que se incluían invocación de espíritus y hechicería.

Algo parecido pude ver en Chichicastenango, Guatemala. En ambas ciudades la población era totalmente indígena y católica.

Estos hechos nos podrán chocar puesto que venimos de sociedades, culturas y tradiciones diferentes, sin embargo de igual manera he podido observar cómo, actualmente, la quiromancia es una práctica común entre los católicos chilenos; y ¿cómo olvidar las procesiones de la Semana Santa de Sevilla y el fanatismo pagano que envuelve a los rocieros alrededor de la Virgen del Rocío?

Regresando a la conquista, vemos cómo ante la inminente creación de la sociedad chilena formada por los conquistadores y los criollos, los indígenas y los mestizos, la religión, una vez diluida la pureza del mensaje, comienza a ser un factor amalgamante, unas veces para el bien, agrupados bajo el párroco y otras veces para el mal, la diferenciación de culturas y la exégesis del dogma.

De cualquier manera, para efectos estadísticos, cumplía la función y… todos contentos.
En el proceso de forja de la sociedad chilena y en este aspecto tenemos que pensar que las sociedades americanas tienen todas la misma edad que la española nacidas en 1492, la religión no es un factor predominante puesto que el mensaje original se pierde con el sincretismo y la sociedad chilena sigue forjándose y afincándose dejando que la religión sea solamente una pincelada más dentro de su personalidad.

De esta manera pasó la colonia en la que se formaron las clases altas y las clases bajas. Las primeras acogidas bajo la benévola mirada de la jerarquía eclesiástica que hacía vista gorda a los desmanes de sus allegados, siempre que estos no fueran muy exagerados, y la segunda, más espiritual pues no había mucho que compartir, con los pobres padrecitos que vivían junto al pueblo.

LA INDEPENDENCIA

Y ahí llegamos a la independencia.

Chile no era virreinato, no tenía nobleza de alcurnia, Chile era una provincia campesina aislada por su geografía del resto del continente, donde se forja una sociedad tranquila sin grandes ambiciones que no fuera la defensa de lo propio, generosos y hospitalarios, pero con muy malas pulgas si alguien trata de buscarles las vueltas.

La semilla de la Enciclopedia llega a través de la religión, que no es religión, y logra engañar hasta a la alta jerarquía religiosa. Esto demuestra la poca consistencia y comunicación que tenía ésta con los líderes de la sociedad.

La inevitable independencia llega a Chile y una vez barrida la influencia de España, después de un corto coqueteo con otras influencias europeas y borrado del área el artífice de la derrota hispana, poco a poco comienza a introducirse en la parcela el dueño del fundo: los Estados Unidos.

La fe efervescente de los recién emancipados Americanos se esparce por el continente y en Chile aparecen los primeros “canutos”.

Estos individuos están rompiendo una regla al pensar que, por el mero hecho de haber llegado la independencia al país, también la jerarquía religiosa debería abandonarlo y esto no es posible puesto que la religión forma parte de la sociedad y…

Imposible.

El Catolicismo se afinca en la sociedad chilena y su misión es ahondar en todos sus niveles con objeto de defender su terreno.

Batalla ganada.

Los canutos quedan desprestigiados y despreciados por todo el país.

Todo sigue en su lugar hasta alrededor de finales de los años 70 y comienzo de los 80 en los que el evangelismo americano descubre nuevas técnicas de difusión.

Se acabó la era de la radio y comenzó el de la televisión.

Lo que había sido un factor en contra, el conservadurismo, se convierte en la mina de oro de los predicadores.

Dando un saltito atrás podemos encontrar los orígenes del diezmo y con hábiles interpreta-ciones de las escrituras, hacerlos actuales.

¡La locura!

Ahora la Biblia sería predicada a todo el mundo, clamaban con apocalíptico estruendo los predicadores.

Y así fue.

Debido a la cerrada sociedad chilena, probablemente costó un poco más que en otros países, pero la incongruencia de las diferencias sociales, con la prédica de igualdad de la jerarquía eclesiástica, abrió la puerta.

Pronto se encontraron con una palabra que les enseñaba lo que la iglesia Católica, por su falta de cultura, les había ocultado: les predicaron a Cristo con un fácil mensaje de salvación y, de esta manera, el evangelismo americano se asentó en Chile para quedarse.

Claro que esto tenía un costo.

Pero si soy salvo ¿qué más da? Pues la salvación no tiene precio.

ACLARACIÓN

Mis últimas desenfadadas líneas podrán parecer poco congruentes con lo que dije al principio, de respeto mutuo entre las religiones.

Esta fue la razón por la que quise partir con definiciones del concepto ya que pienso que tenemos que separar lo que es la religión o las religiones, sobre lo que se da por creer que es la religión en el aspecto social.

Es mi opinión que las religiones, todas, han fallado en su propósito de enseñarle a la sociedad chilena el significado de religión y la responsabilidad que, cada uno de los que nos creemos religiosos, tenemos con nuestro Creador.

El Cristianismo en Chile ha servido para dividir a la sociedad chilena en Católicos los del barrio alto y en Protestantes a los del barrio bajo, pero no han ayudado en nada al chileno en el desarrollo de su religiosidad.

CONCLUSIÓN

El sincretismo pagano, ha logrado convertir la religión en religiosidad. Este fenómeno mundial, no exclusivo de Chile, percibe al individuo como tal bajo sus necesidades primarias, pero no le permite disociarse del grupo social al que pertenece; haciendo que las leyes sociales priven sobre las morales.

¿Qué significado pueden tener esos tímidos llamados en los medios para retornar a una reli-giosidad que se desconoce y alejarnos de las liquidaciones del Mall?

Creo que ninguno. Veo muy difícil que tengan algún sentido, pues los cambios tienen que ser revolucionarios. Si Chile quiere ser un país Cristiano, como tal declara, tiene que actuar en consecuencia y esto parte desde la casa, la familia, no desde la escuela como muchos están diciendo.

Si los valores que se enseñan en la familia son consecuentes con la realidad y simplicidad de la palabra de Cristo, la educación primaria y media será excelente y la sociedad chilena saldrá ganando.

¿Cuáles son estos valores?

Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante á éste: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. (S. Mateo 22:37-40)

De lo que sí estoy convencido es que la religiosidad en la sociedad chilena nunca desaparecerá pues, por una u otra razón, forma parte de ella; ahora sólo nos queda ser un poco mas consecuentes.

¡Felices Fiestas a todos!

Eloy García Calleja
La Serena, diciembre 2006

sábado, diciembre 16, 2006

MENTALIDADES Y PERSONALIDAD CHILENAS

Bajo un punto de vista práctico, podemos asegurar que, nos guste o no nos guste, las culturas actuales, en todos los países, tienden hacia una globalización.

En España, durante los años 60, era imposible creer que el gobierno podría cerrar los bares a las 3 de la mañana.

La fecha de llegada a ese punto de destino, globalizado, es totalmente impredecible, pero como otro ejemplo, podemos hoy día contemplar a una Inglaterra debatiéndose en medio de los últimos estertores de su anti-europeismo.

No cabe la menor duda que la coyuntura histórica chilena entre los años 60 y 90 filtra la mentalidad chilena y su proyección, pero lo interesante, a mi modo de ver, es cómo va a salir el país de la ola generada por la onda social surgida como consecuencia de este filtraje.

En general todos los países que se quieran incorporar al mundo globalizado solamente pueden llevarlo a cabo por medio de pulsaciones.

Algo así como cuando uno quiere sacar el polvo del mantel: lo toma por una punta y lo sacude; este movimiento lanza una onda que hace saltar el polvo.

En la globalización a que nos referimos, ese polvo no es la cultura en sí, sino los anclajes culturales que le impiden el avance. (No considero “avance” como palabra positiva ni negativa, sino inevitable)

Chile fue un país en el que, por su poca población y su enorme concentración de riqueza (por no decir pobrísima distribución de riqueza), estas pulsaciones siempre se han notado mucho más que en otros.

Una de las pulsaciones más conocidas es la de la llegada a presidencia del país de Salvador Allende.

Otra fue la de la Dictadura Militar.

En los últimos tiempos con las alzas del cobre las olitas son más controlables.

En Estados Unidos se pueden ver venir las depresiones económicas. En Chile te chocas con ellas sin que te des cuenta.

El chileno está acostumbrado a estos choques y reacciona de una manera que engaña al extranjero. Para la mayoría de los chilenos no existen los malos tiempos, o, al menos, no le hacen perder la paciencia. Está obligado a ser positivo. “Don’t let them see your sweat” como decía un comercial de un desodorante americano, probablemente tomado de una realidad chilena.

De esta manera se olvidó decir: no.

Pero, ¿de dónde viene toda esta forma de ser del chileno?

Es mi creencia que es por ese punto por dónde debemos empezar.

Todos los pueblos, antes de comenzar a cultivar una identidad deben desarrollar un entramado base, cimientos, dónde construirla y, una vez terminada esta, ese edificio es lo que llamamos cultura.

Las culturas, como los edificios, por su tamaño son visibles a cierta distancia; y la realidad es que esas distancias hoy día son cada vez menores.

Pero mi interés radica en el entramado sobre el que se construye la identidad nacional.

En el caso de Chile, esa identidad proviene de España, por un lado y por el otro, por los pueblos autóctonos, diaguitas, pikunche, mapuche, etc.

No puedo hablar mucho sobre la identidad de los pueblos autóctonos pues los desconozco, pero puedo detectar características que no pertenecen a la identidad hispana y también les puedo hablar de lo que no me enseñaron acerca de la historia de España con objeto de que lo pongan en conjunto lo que ustedes han estudiado y logremos sacar un extracto que vamos a utilizar para analizar el abono y la simiente que se sembró en este entramado de la identidad chilena.

En primer lugar tratemos de ver, quizá de una manera poco ortodoxa, ya que mi manera de ver las cosas tiene como consecuencia la observación de los autores a través de mi vida.

OTRA BREVE HISTORIA DE ESPAÑA
La península ibérica fue habitada, en primer lugar, por migraciones provenientes del norte de África, dónde los más osados lograron traspasar el estrecho en pequeñas embarcaciones. Los primeros asentamientos hablan del sur de la península, Sevilla, Cádiz, etc.

Más tarde, con los avances tecnológicos, empezaron a llegar por el mar en el Este de la península. Al principio las naves no eran muy buenas y tenían que ir bordeando la costa. Por eso los primeros asentamientos griegos se encuentran en la zona de Cataluña.

Luego llegaron los romanos y ahí comienza otra historia.

En esta primera parte me interesa identificar a los que van a construir el entramado de la identidad ibera.

El foco de cultura, hace unos 6000 años atrás, se encontraba por Mesopotamia.
En aquellas culturas existían dos tipos de pueblos: los sedentarios y los trashumantes.

Estos últimos recorrían todos los caminos que podían y si no los había los construían.

Eran gentes pacíficas que vivían del comercio, principalmente animales domésticos, se asentaban siempre cerca de las ciudades. No se mezclaban fácilmente y generalmente eran conflictivos con los otros pueblos. Fueron uno de los primeros pueblos en conocer el hierro.

Algunos los han identificado con el nombre de habiru o hapirú.

En sus andanzas recorrían todas las tierras y sus historias son sólo conocidas cuando están relacionadas con otros pueblos.

Pues bien este pueblo siempre buscaba los extremos en sus andanzas y probablemente fueron de los primeros que cruzaron el estrecho hacia la península ibérica.

Una vez en ella se dedicaron a recorrerla siempre por el lado más lejano, es decir, Portugal o Lusitania, llegando hasta el norte, es decir lo que hoy día se conoce como Galicia.

Como la tierra se les hacía chica, este pueblo emigró luego hacia las islas británicas y llegaron a conquistar y asentarse en lo que hoy es Irlanda (Hibernia, extraño parecido con la palabra Iberia) y finalmente pasaron al territorio de Escocia.

Para indicar alguna veracidad en lo que digo: Portugal siempre ha considerado a Galicia como tierra irredenta, sus dialectos son parecidos, y si bien sus afinaciones son diferentes, Galicia, Irlanda y Escocia tocan la misma gaita.

En su paso por la península estos habirus se convirtieron en sedentarios y sus primeros lugares de asentamiento fueron pueblos que hasta hoy se consideran “malditos” dentro de la península pues son totalmente diferentes al resto, entre ellos se encuentran los hurdanos extremeños, maragatos de León, los Vaqueiros asturianos y los Agotes vascos. Todos con conocimientos del manejo del hierro.

¿Quiénes eran estos habirús?

Bien, pues parece ser que son la rama principal de la que descienden los hebreos modernos.

Poco a poco la península se va poblando y, en cada parte de su geografía, se van forjando culturas locales; esto continúa hasta la llegada de los Romanos.

Si bien las libertades democráticas de los romanos homogenizan la vida de la península, focos de rebeldía cultural lucen por todos lados; no obstante todos acaban hablando la misma lengua.

La cultura latina domina la península pero el entramado original sigue siendo el mismo. Un entramado rebelde. Iberia siempre se identificó más con Cartago que con Roma por muchos Trajanos y Sénecas que diera al imperio.

Al principio del siglo V se presenta una nueva pulsación dentro de la historia de la península con la invasión de los pueblos bárbaros. Estos vencieron la batalla geográfica pero claudicaron ante la cultural.

Poco tiempo duró la tranquilidad en la península bárbara puesto que culturas parecidas a la de los habirus, procedentes del norte de Africa, deciden conquistar la península Ibérica.

¿Qué herencia dejan los pueblos bárbaros en la península?

En primer lugar terminan, en poco tiempo, con el legado romano permitiendo renacer las culturas locales, no obstante, con objeto de ejercer su control, apoyan la lengua latina como lengua oficial de comunicación entre todos los pueblos conquistados. Por otro lado constituyeron reinos que, ante el empuje musulmán, se afincaron en el norte de la península y cuya misión fue detener el avance de los Árabes hacia Europa.

De esta manera la península queda divida en tres partes que hasta hoy día se pueden claramente diferenciar: Un norte constituido por reinos verticales (de norte a sur), un sur dominado por los Árabes y un centro o tierra de nadie donde se llevaban a cabo las batallas de moros y cristianos.

Los Árabes se asientan en la península y hacen del sur su patria por casi 800 años.

En este tiempo, el entramado cultural árabe hace su asiento y florece en ciudades tales como Córdoba, Granada y Sevilla.

Los más célebres poetas, filósofos, ingenieros, cartógrafos y hasta médicos se asientan en sus universidades, las mejores universidades del mundo.

Los destellos de esa cultura deslumbran hasta hoy día.

Y en medio de ese cultivo de saber aparece un nuevo actor. Un actor que nunca ha desaparecido del escenario, pero su carácter intelectual y comerciante le ha hecho pasar desapercibido en un mundo de violencias.

Ahora es su oportunidad de brillar esta vez en medio de una elite intelectual.

Y nos damos cuenta que él nunca ha desaparecido sino que ha estado mezclado y en medio de todos los acontecimientos de la península, desde que sus antepasados cruzaron el estrecho.

Por todas las ciudades de reconquista, Extremadura, Castilla la Nueva y Valencia, casi todos los pueblos antiguos tienen un barrio y un cementerio judío.

En la ciudad de Plasencia en Extremadura, ciudad fundada en año 1100, a poco tiempo de su fundación, el Concejo decide tener dos alcaldes, uno cristiano y otro judío, debido a la gran cantidad de personas de esta raza que en la ciudad habitaban.

El judío español o judío sefardita (sefar = España en ladino) entra en la historia como raza, puesto que como forjador de la identidad de los habitantes de la península fue uno de sus principales actores desde su fundación.

El sefardita se pasea por todo el territorio tanto árabe como cristiano como dueño de su casa. Díscolo y controversial, como siempre sus antepasados fueron, pero influyente y presencial en todos los acontecimientos históricos.

Y así transcurren los años hasta aquel día de 1492 en que Boabdil es arrojado de su palacio y expulsado de la tierra que fue la patria de sus antepasados por casi 800 años.

Esta sacudida de mantel trae una ola que va a llegar más allá de las columnas de
Hércules.

Entra en escena otro maltratado por la historia Cristóbal Colón.

Cualquiera que haya leído su “Libro de las Profecías” se puede dar cuenta que era un judío cristiano (mesiánico) un concepto no muy entendible hoy día, con altos conocimientos del Antiguo Testamento, muy educado en las ciencias de la astronomía, cartografía, y conocedor de filósofos y teólogos de la antigüedad.

Malamente un hijo de cardador de Génova.

Por donde pasa Colom, su senda se muestra rodeada de hebreos. Cuando digo hebreo no quiero decir de religión sino de origen, como por ejemplo era el confesor de la Reina Católica, Hernando de Talavera.

Estos conceptos son difíciles de entender en el mundo moderno puesto que la historia, o mejor, los que la escribieron, se han encargado de ocultarlos.

Los Reyes Católicos, en su celo de formar una identidad nacional, deciden por una y única identidad política bajo su reinado y, según ellos, esto no se puede lograr sin una y exclusiva identidad religiosa.

Por tanto no importa el origen racial; si quieres ser español (fíjense que es la primera vez que utilizo esta palabra como patronímico ya que hasta este momento no había existido), tienes que ser cristiano.

Si como está demostrado históricamente, la aventura de Colom fue financiada por judíos conversos, ¿no puede ser esta también considerada una aventura de judíos?
Los Reyes Católicos fijaron la expulsión de los judíos para el día 31 de julio de 1492.

Las carabelas tenían programada la salida el 3 de agosto del mismo año.

Por razones desconocidas, la reina prorroga la salida de los judíos expulsados de la península por 48 horas.

Justo una hora antes de que se cumpla esta orden, Cristóbal Colom hace subir a sus hombres a bordo de las tres carabelas, dónde pasan la noche y zarpan en la mañana hacia su archiconocido viaje.

¿Coincidencias?

Puede ser, pero lo único que pretendo establecer es la influencia del hebreo dentro de la cultura de los habitantes de la península ibérica, y no de los españoles que en aquella época ni siquiera existían.

Bajo una unidad de identidad nacional y cultural, los que descubren América no son más que un grupo de idealistas, con su propia cultura, que no tiene nada que ver con la del resto de los pueblos que formaban la península y que por aquellos tiempos empezarían a llamarse españoles.

Acto seguido es precisamente Extremadura (en tierra de reconquista) la que envía a toda su gente a los nuevos territorios.

No cabe la menor duda que, en general, los conquistadores no eran nobles sino gente del pueblo, y por supuesto su ambición era enriquecerse, pero si analizamos fríamente las diferencias entre los conquistadores, veremos que hay muchos que huían de 800 años de guerra y persecución.

El apellido del padre de Pedro de Valdivia era Melo, y por muy hidalgo que él fuera no podía olvidar que ese apellido estaba en las listas de la Inquisición. Por algo el adoptó el nombre de su madre “de Valdivia”.

¿Cuánto tiempo tardaría en que fuese puesta a prueba su fe?

Fray Antonio de Marchena, sacerdote y astrónomo, amigo de Colom, no pudo impedir que su hermano muriese en la hoguera por hereje.

Al principio de la Historia de Chile de Francisco Encina, se narra como este hombre, Pedro de Valdivia, viene a una tierra en la que no hay riquezas, es muy parecida a la tierra que dejó atrás y además con habitantes duros de combatir e indomables.

Sin embargo esta perspectiva no amilanó al extremeño y salió del Cuzco huyendo de los desmanes e intrigas de la corte de los Pizarro en búsqueda de una paz solariega sin tantas ambiciones aunque para ello tuviera que arriesgar su vida.

Ante este cuadro yo veo a Pedro de Valdivia más como colono que como conquistador, que nunca lo fue y murió en su empeño.

Podemos apreciar la lucha de los colonos americanos del norte, pero para Pedro de Valdivia es más fácil colocarle el común denominador del conquistador sanguinario dominado por la ambición.

La llegada a estas tierras de la Nueva Extremadura (y nunca del Nuevo Extremo) de un puñado de colonizadores con ánimo de ser eso, colonos, encontramos el primer entramado sobre el que se va a asentar la primera cultura ibero – chilena, pues los que aquí vinieron, lo hicieron para quedarse, vivos o muertos (por la razón o la fuerza).

Los comienzos no fueron fáciles puesto que los pocos peninsulares que enclavaron los primeros emplazamientos en 1541, no dejaron de luchar con las tribus locales que con poca gana veían, no solamente que eran despojados de sus tierras, sino que eran sometidos a costumbres y ritos a los cuales no estaban acostumbrados.

Además de esto no había muchas mujeres que acompañaran a los colonizadores por lo que esto dio lugar al mestizaje, a un mestizaje temprano.

Según un estudio estadístico de la U. de Chile, identifican 2691 conquistadores de los cuales el 32% tienen filiación de origen exacto.

De igual manera el estudio contempla un número de 165 mujeres españolas llegadas desde el primer asentamiento hasta 1570.

No es la colonización de América del Norte en la que los ingleses llegan con toda la familia en busca de tierras dónde asentarse. Son hombres simples y comunes que después de dejar la sangre en la lucha por la tierra regresan a sus hogares formados con mujeres aborígenes.

Los nuevos colonizadores deberían crear una sociedad organizada por su propia cultura de colonos agricultores, arbitrada por el clero, en la que el mestizo debería ir adoptando, poco a poco, la identidad cultural del padre recién llegado.

Las batallas entre choques de culturas, a través de la historia, no siempre han seguido el camino paralelo de las terrenales. El resultado en estas tierras fue, como lo fue en toda América, el de un criollo acrisolando dos culturas totalmente diferentes. El sincretismo de esta mezcla es lo que mantiene viva y hace única la identidad chilena.

Si estudiamos el carácter chileno, podemos apreciar muchos rasgos culturales de los aborígenes en el pueblo sin importar cuando sus progenitores llegaron al país.

Esta gran influencia proviene de la mujer aborigen que es la que al fin y al cabo cría a los hijos e imparte las primeras semillas de cultura que florecerán más adelante en la vida.

En épocas más avanzadas, siglos XVIII y XIX, en la que los hijos de los blancos son abandonados a la tutoría de las nodrizas aborígenes creando así un fenómeno cultural existente a través de toda ibero América e inexistente en los Estados Unidos.

Creo fue Humberto Maturana quien dijo que el hombre es una consecuencia de su historia, su biología y su lenguaje, pues bien, es mi impresión que, en este caso en particular, la variante historia es un factor determinante en el carácter, identidad y cultura del chileno.

Analizar estos contrastes, que por su profundidad se escapan a mi alcance, creo que sería más propicio para llegar a determinar el carácter del chileno. Más tarde podemos hacerlo filtrar por los acontecimientos históricos que hablamos al principio para finalmente poder extrapolar y especular acerca de lo que el futuro depara a la identidad y cultura chilenas globalizadas.

Yo, como extranjero, solamente puedo hacer preguntas:

¿Por qué el chileno no sabe decir que no?

¿Por qué en Chile el concepto de la honestidad se enmarca al lado de las teorías de Einstein?

¿Por qué el concepto del tiempo queda diluido en un disparo, sin ningún significado?

¿De dónde proviene esta matrística?

¿Por qué el chileno educado tiene gran facilidad para destacar en el extranjero?

¿Cómo catalogaríamos a la mujer chilena comparándola con la del resto de los países sudamericanos y europea?

¿Por qué el chileno cuando sale al extranjero siempre se agrupa con chilenos (patota)?

¿Por qué, siendo un país con tan pocos habitantes, cuenta con uno o varios chilenos en cualquier país del mundo (patiperro)?

Etc. Etc.

CONCLUSIÓN

Los primeros conquistadores o colonos llegados a Chile, no fueron españoles, sino pobladores de la península Ibérica. Probablemente aquél primer visitante se parezca más al chileno de hoy que al español de hoy.

El carácter de Chile se formó en forma paralela e independiente del español, tomando matices de cada una de las culturas de los pueblos que lo forman, quizá lo único que tenga en común sea el idioma.

No me atrevo a contestar las preguntas que hago antes de la conclusión, por temor a equivocarme, pero estoy seguro que si las meditan ustedes pueden sacar muchas más consecuencias que yo; y, con toda seguridad, más ricas.

Por otro lado tenemos que darnos cuenta, que estas diferencias, estos matices, este carácter del chileno extrapoladas al mundo globalizado, van a ser sumamente provechosas para el país.

Este carácter ya ha sido probado y el chileno educado o adaptable al mundo extranjero es sumamente exitoso fuera de Chile.

Ahora le toca a los gobernantes dejar de mirar hacia adentro y poder apreciar lo que tienen y hacer brillar ese oro que se forjó de la mezcla de culturas y sangres españolas y europeas con las aborígenes.

Y el primero y único paso a dar es: la educación.

Eloy García Calleja

miércoles, diciembre 13, 2006

La muerte de Pinochet

Por haber nacido después de la Guerra Civil Española, nunca, durante mis años jóvenes pude saber lo que sentían los que habían peleado en ella.

Mi abuelo Pío, antes de la guerra, era socialista; él no hablaba, no decía nada. En Plasencia, Alta Extremadura, no había habido guerra como en otros lugares de España, principalmente porque había un gran cuartel de infantería que estuvo del lado franquista.

Del tío Eugenio, mi padrino, que le había pillado la guerra en Talavera de la Reina, lugar de izquierdas, solamente sabía que estuvo mucho tiempo escondido, le escondieron los mismos obreros; cuando regresó a casa estuvo más de un año sin hablar, volvió mudo. Nadie sabe lo que vio, nunca lo contó cuando más tarde recuperó el habla.

Luego se fue diluyendo todo, hasta que tuve 17 años que fui de viaje de estudios a París. En aquellos tiempos, antes de los 60s no eran muchos los españoles que salían al extranjero, por eso, cuando en un café oí hablar español me volví a saludarlos. Me miraron de forma extraña y luego trataron de reclutarme para su causa. No sé si era verdad o no, pero según decían ellos eran exilados y entraban y salían a España, cuando les daba la gana, a poner bombas. No eran vascos sino catalanes.

No me creí la historia puesto que en la España de Franco si alguien ponía una bomba solamente se enteraban los que escucharon la explosión y los familiares de los heridos y difuntos. De esas cosas no se hablaba.

Luego cuando a finales de los 60 fui a los Estados Unidos, en Washington tuve la oportunidad de ver las dos facciones, la embajada y los exilados, enfrentarse en terrenos culturales.

Había un gran grupo de profesores exilados españoles en la Universidad de Maryland.

Tuve oportunidad de conversar con D. Leopoldo Castedo, en aquellos tiempos desempeñándose en la O.E.A. Conversamos precisamente sobre España, e ingenuamente le pregunté, ¿por qué no va, aunque solamente sea de visita? Sin titubear me dijo y aún tengo grabado su gesto en la memoria, “pues porque si voy, me quedo y eso va en contra de mis principios”. Los dos rompimos a carcajadas y logré convencerle que nos diera una charla en el Club de España de Washington, sobre un maravilloso libro que esta preparando sobre el arte precolombino.

Lo mismo me ocurrió cuando fui a México. Recuerdo que en la calle Londres existía la Embajada Española. Pero claro como no había relaciones con España, quién allí se encontraban eran los diplomáticos de la República Española en el exilio.

No en balde México se había beneficiado con la llegada de 40.000 exilados españoles que con una parte del oro del Banco de España llegaron profesionales e intelectuales, de gran calibre, que ayudaron a forjar al presidente de México, Lázaro Cárdenas, su labor educadora del país mexicano.

Conversando con ellos, si bien se marcaban las diferencias y los sinsabores típicos del exilado forzado, nunca se llegaba a los extremos viscerales que me tocó ver, luego más tarde, en Miami con los cubanos vs., Fidel y ahora en Chile con los pinochetistas vs., los no-pinochetistas.

Recuerdo en Miami a un grupo de amigos cubanos, tan dados a las bromas como los chilenos.

Cuando nos juntábamos, al estar en mayoría me tomaban el pelo sobre España y Franco, cosa que no entendía mucho pues nunca me manifesté de ningún bando, pero como el tema era tomar el pelo, yo también partí por hacerlo contando las maravillas que Fidel había logrado en la isla.

Un día, decidí no transar más con el consabido tema y entre broma y broma, este comenzó a complicarse un poco, puesto que ya no estábamos todos de broma sino que algunos se lo estaban tomando en serio. Uno de los cubanos se levantó y me llamó aparte para indicarme que debíamos terminar pues uno de ellos se ponía muy mal y comenzaba a salirse de quicio sin control de las consecuencias.

Ante el asombro, retiré mis bromas y cambié de tema. A los diez minutos estábamos todos como si no hubiera ocurrido nada.

Todos menos yo, que me dejó meditando sobre esta situación.

¿Qué es lo que hace al hombre llegar a ser tan intransigente?

Si somos cristianos ¿es eso lo que nos enseña nuestra religión?

Después de haber vivido unos cuantos años en este país y ver lo que está ocurriendo con la muerte de Pinochet, vuelvo a ver esa intransigencia y odio visceral que nunca ví en los exilados españoles, pero sí en los cubanos y chilenos.

Son sentimientos que veo irreconciliables.

¿Seré yo el único que piensa así?

Leo en el periódico Las Últimas Noticias de hoy la carta de una española mucho más elocuente que yo.

Se la transcribo entera:


“Soy gallega, española de nacimiento y desde Galicia les hablo. La casualidad hizo que en mi vida se cruzase un chileno y después de superar dificultades, formásemos la familia tan hermosa que hoy tenemos.

Mi marido durante años formó parte de la Armada chilena y no oculta su simpatía por el régimen pasado, hoy más de actualidad que nunca.

Yo soy socialista, de familia socialista y admiradora de un Presidente muerto a balazos.

Nuestras diferentes formas de pensar no han mermado el amor que nos tenemos ni el respeto mutuo a nuestras individualidades.

Mi marido vino a España a buscar un futuro mejor, que tenemos después de mucha lucha.

Con tres años de matrimonio, casa propia, coche, una hija maravillosa; enviamos religiosamente dinero a Chile para ayudar a la familia que está allá.

Admiro a Chile y espero conocerlo en breve; por eso hoy me duele ver en los informativos el desprecio a mi propio pueblo español, que una reportera fuera agredida por hacer su trabajo y ser española.

Nosotros no hemos matado a Pinochet, el curso de la vida lo ha hecho.

El juez Garzón no pretendía matarle, sino juzgarle, no sé si acertada o desacertadamente, pero nunca de forma violenta.

Su dictador ha muerto, como lo hizo el nuestro y la vida ha seguido sin ellos. Personalmente me hubiera gustado que lo hubieran juzgado antes de morir, pero no hubo tiempo; ahora Dios y la historia lo juzgarán.

Me duele ver la ira de Chile contra España, porque mi hija lleva sangre de los dos pueblos y será educada con cariño y respeto hacia ellos.

Ahora somos nosotros los que acogemos a sus emigrantes, como en su día Chile acogió a los nuestros.

No podemos permitir que las heridas del pasado ensucien el presente.

La página de la dictadura ustedes ya la han pasado hace años, como nosotros, y debemos caminar juntos hacia un futuro mejor.


Sandra Bello N.”