lunes, noviembre 20, 2006

LOS ZAPATOS

En la entrevista del domingo en el diario El Día, el que fue alcalde de Coquimbo, Sr. Pedro Velásquez dice lo siguiente:


“Teníamos un padre exigente que nos obligaba a andar en casa con piso de tierra con los zapatos bien lustrados, de lo contrario, correazos.”

Con anterioridad yo había hecho un comentario acerca de lo extraño de este comportamiento de la sociedad chilena. Parece ser que el papá del ex-alcalde, también se dio cuenta de este imperativo.

Estas marcas tan importantes se me vienen a la mente después de haber visto los dos últimos programas de “Tolerancia cero” en el canal de Chilevisión.

En el de la semana pasada, el senador Fernando Flores compareció ante los cuatro super-opinólogos.

Con gran candidez el Sr. Flores contó el hecho de que la Presidenta le había visitado en su apartamento y estuvieron hablando de temas importantes que no quiso decir. Se le "escapó" algo así como: “Me dijo que había creado una comisión privada transversal secreta”, que prendió en la insaciable curiosidad de los copuchentos, sin que aquél soltara prenda.

Ni que decir tiene que el rating subió en la semana y todos estábamos listos para escuchar las palabras sabias de los opinólogos en el día de ayer.

Fernando Villegas, pisó el palito y, obligado por la mayoría, bajó los ojos para mirar los zapatos del Sr. Flores.

Sergio M. (no sé cómo se escribe el nombre) engordó 20 kilos ante la pusilánimeidad y complacencia del hombre de la amplia melena y disponiéndose a tragarse el banquete, dió una cátedra al Sr. Flores de cómo se deben lustrar los zapatos.

Al terminar su alocución, el gringo, siempre políticamente balanceado, se contradijo al decirle: estoy de acuerdo pero exageras.
No obstante creo que se le están olvidando sus orígenes, pues tradujo la frase de Garganta Profunda de “follow de money” por “sigan a los hechos”, que me extrañó muchísimo puesto que la traducción correcta es “siga al dinero”, mucho más exacto en este caso, ya que los hechos también siguen al dinero. ¿Se arrugó?

El jefe, como siempre, se ciñó a la realidad periodística cuando sentenció que si bien los zapatos eran buenos, no estaban lustrados al nivel de la política chilensis y lo condenó al ostracismo.

Y yo me pregunto ante tanto zapateo:

¿Será todo esto verdad o imaginación?

Y me sigo preguntando:

¿No estarán la Sra. Presidenta y el Sr. Flores tomándole el pelo a los limpiabotas?